Hoy, lunes 2 de junio, la Fundació Grama salimos en La Vanguardia sobre los menores futbolistas cuyos algunos padres se encuentran «en situaciones administrativas irregulares (…) o con otros familiares» donde en Catalunya son unos 3.000 y en España 10.000.
Todo viene por la sanción al Barça de la FIFA sobre la protección de los menores, que implantará la temporada próxima y, como explica el presidente de la Federació Catalana, Andreu Subies, «es una evidencia que no es lo mismo un menor que ha venido a integrarse en la cantera de un club grande que (…) en cualquier club del fútbol base catalán».
Como es este último nuestro caso en la Fundació Grama donde nuestro presidente, Antonio Morales, quiere expresar:
«Por lo que abogamos es por el derecho al deporte donde ningún niño que está aquí instalado en Catalunya pueda quedar apartado de su pasión deportiva y pueda quedar desamparado y en la calle.
Estamos en contra de esa comercialización pura y dura de algunos grandes clubes que desvinculan chavales de sus familias y que, después de no responder a las expectativas (a las cuales sólo llega un 1% como profesional), se les abandona sin protección alguna.
Porque otra cosa muy distinta somos los clubes modestos que somos el 99% del fútbol, que reagrupamos una serie de menores de distintas nacionalidades y ya están entre nosotros desde hace años, a quienes no se les puede alegar que, por falta documental, estos niños que están entre nosotros dejen en ningún momento la práctica del fútbol. Porque si los dejamos en las calles será peor el remedio que la enfermedad.
Por eso la Fundació Grama no está de acuerdo que ningún niño que se encuentran con nosotros deje la práctica deportiva por pecados que solo los grandes han cometido.»
Edición: @ChemaCarva


